El incremento de la demanda de incienso ha traído como consecuencia el uso desordenado del recurso, su sobreexplotación y excesivos cortes en el tronco. El reglamento del incienso determina que su aprovechamiento se realizará con base en el Plan de Manejo, para contribuir a la conservación de los bosques de incienso, delimitar las áreas de protección y otros usos en los rumbeos y monitorear el estado de conservación de los bosques. Define las buenas prácticas en la recolección del incienso, el cuidado de los bosques, la recuperación de conocimientos tradicionales, el monitoreo del aprovechamiento y el acopio y comercialización.